"Soy malísimo para esto." "Nunca me va a salir." Las fake news más peligrosas son las que te contás sobre vos. Te cuento cómo desarmarlas.
En este artículo vas a encontrar por qué esas frases no son hechos, qué riesgos tienen para tu comunicación y herramientas concretas para cambiar tu diálogo interno antes de hablar.
Sí, las fake news sobre uno mismo existen
Y probablemente sean igual o más peligrosas que las noticias falsas sobre hechos que pasan en la otra punta del planeta, que nos generan un poco de enojo o indignación y después seguimos con nuestro día.
En tiempos de posverdad nada parece seguro. En realidad nunca lo fue, pero ahora menos. Y yendo a lo estrictamente comunicativo, hay frases que escucho todo el tiempo:
- "Nunca me va a salir."
- "Soy malísimo para esto."
- "Yo frente a una cámara doy angustia."
- "Ni loco me expongo."
- "Mirá cómo me mira ese."
Son todas fake news. Las repetimos tantas veces que terminamos creyéndolas, pero no son hechos: son interpretaciones.
Hechos y juicios: la diferencia que lo cambia todo
Desde el coaching ontológico distinguimos dos tipos de enunciados:
- Afirmaciones: describen hechos observables, que otra persona podría verificar. Por ejemplo: "En la reunión de ayer usé muchas muletillas" o "Me temblaron las manos durante la presentación".
- Juicios: son interpretaciones que hacemos sobre esos hechos. Por ejemplo: "Soy malísimo hablando en público" o "Todos pensaron que no sé nada".
El problema aparece cuando tratamos un juicio como si fuera un hecho. "Soy malísimo" no describe lo que pasó: es una conclusión, muchas veces apresurada, que además cierra la posibilidad de mejorar. Si "soy" malo, no hay nada que hacer. Si "ayer usé muchas muletillas", hay algo concreto para trabajar.
El doble riesgo de creernos nuestras fake news
1. Nos las creemos en serio
Cuando una frase se repite lo suficiente, deja de sentirse como una opinión y empieza a funcionar como una identidad. Y eso es muy poco posibilitador de cara al futuro: evitamos las situaciones que nos podrían hacer crecer y, al no practicar, confirmamos lo que creíamos. Es un círculo que se alimenta solo.
2. Ignoramos el contexto que necesitamos para cambiar
No alcanza con querer incorporar un aprendizaje nuevo. También hay que crear el contexto para que eso suceda: un espacio donde equivocarse esté permitido, práctica sostenida y personas que acompañen. Si nuestro diálogo interno nos dice que "no vale la pena intentarlo", nunca vamos a construir ese contexto.
Lo que dice la investigación sobre cómo te hablás
Un estudio de la Universidad de Michigan pidió a un grupo de personas que preparara en pocos minutos un discurso para un trabajo soñado, sin notas, frente a evaluadores. Antes de hablar, unos reflexionaron sobre sus nervios en primera persona ("¿por qué yo me siento así?") y otros se hablaron en segunda o tercera persona, usando su propio nombre ("¿por qué Gastón se siente así?").
Los que tomaron esa distancia tuvieron mejor desempeño según los evaluadores, sintieron menos vergüenza y se quedaron menos tiempo dándole vueltas a lo que había salido mal. (Kross y otros, 2014, Journal of Personality and Social Psychology)
Es un detalle de lenguaje que parece mínimo, pero confirma algo que trabajamos en el coaching: la forma en que te hablás cambia cómo te sentís y cómo actuás.
4 herramientas para desarmar tus fake news
1. Chequeá los hechos
Ante cada frase limitante, preguntate: ¿esto es un hecho o un juicio? ¿Qué evidencia concreta tengo? Muchas veces vas a descubrir que se apoya en una sola experiencia de hace años.
2. Cambiá el "soy" por el "hice"
Pasá de la identidad a la conducta. En lugar de "soy malo para hablar en público", probá con "en mi última presentación me puse nervioso y perdí el hilo". La segunda frase es más precisa y, sobre todo, se puede mejorar.
3. Sumá un "todavía"
"No me sale" cierra. "Todavía no me sale" abre. Una palabra cambia la conversación con vos mismo.
4. Hablate por tu nombre antes de exponer
Antes de una presentación importante, en vez de "estoy muerto de nervios", probá: "[Tu nombre], te preparaste para esto. Empezá por la primera idea." Tomar distancia te ayuda a regularte.
Crear realidad a través del lenguaje
El gran desafío es construir una nueva conciencia, un nuevo modo de crear realidad a través del lenguaje y de la palabra: con uno mismo, con los demás y con el mundo que nos rodea. Porque el lenguaje no solo describe lo que somos: también genera lo que podemos llegar a ser.
Te dejo una pregunta: ¿cuál es la fake news sobre vos que más te repetís cuando tenés que comunicar?
Si querés trabajar tu diálogo interno y tu seguridad al hablar, en mis entrenamientos en oratoria y mentorías lo abordamos desde el lenguaje, la emoción y el cuerpo. Escribime por WhatsApp y lo conversamos.