¿Poder personal es tener dinero, influencias o seguridad todo el tiempo? Es otra cosa: comunicar desde quién sos. Te cuento cómo se desarrolla.
En este artículo vas a encontrar qué es el poder personal, por qué se relaciona con el ser antes que con el tener y cómo se traduce en tu presencia y en tu forma de comunicar.
¿Qué se te viene a la cabeza cuando escuchás "poder personal"?
¿Tener dinero? ¿Influencias? ¿Poder viajar? ¿Ser feliz todo el tiempo?
En el mundo actual, las definiciones sobre esta gran y necesaria habilidad tienen puntos de encuentro y de desencuentro. Sobre todo en las maneras, en las relaciones y en los resultados.
El poder personal es del ser, no del tener
Creemos erróneamente que el poder personal se vincula con el tener, con el poseer. Y en ese camino nos perdemos de entenderlo como lo que es: una habilidad que tiene que ver con el ser, con quiénes somos o quiénes queremos ser.
El tener viene después del ser, no antes. Si ponemos el tener primero, quedamos atados a los resultados. Y los resultados van a llegar de todas maneras, pero no nos pertenecen ni podemos controlarlos.
Lo que sí podemos trabajar es desde dónde actuamos: nuestra coherencia, nuestras conversaciones, nuestra forma de estar frente a los demás.
Poder personal y comunicación: la presencia
En comunicación, el poder personal se ve. Se nota en cómo alguien entra a una sala, en cómo sostiene una idea cuando lo cuestionan, en cómo escucha sin perderse a sí mismo.
La economista Sylvia Ann Hewlett estudió lo que en el mundo corporativo se llama presencia ejecutiva, y la organizó en tres pilares: gravitas (cómo actuás), comunicación (cómo hablás) y apariencia (cómo te ves). (Hewlett, Center for Talent Innovation)
Lo interesante es que la gravitas, la confianza, la serenidad bajo presión y la capacidad de decidir no se impostan: nacen del poder personal. Podés aprender técnicas de comunicación, pero si no hay coherencia entre lo que decís y quién sos, el otro lo percibe.
El cuerpo también comunica tu poder personal
Como sociedad hiperconectada, se volvió fundamental desarrollar una conexión corporal y emocional, a nivel individual y colectivo. En mis entrenamientos el cuerpo es protagonista: la respiración, la postura y la voz son la base de la presencia.
¿Y las "posturas de poder"?
Quizás viste la famosa charla TED sobre las "posturas de poder": pararse como superhéroe dos minutos para sentirse más seguro. Vale la pena aclarar qué se sabe hoy:
- Lo que no se confirmó: que esas posturas cambien las hormonas o la conducta. Un estudio más grande no encontró esos efectos, y una de las autoras originales dijo después que ya no creía en ellos. (Ranehill y otros, 2015; Carney, 2016)
- Lo que sí tiene respaldo: que la postura influye en cómo te sentís. Una revisión de 55 estudios encontró evidencia de que la postura corporal afecta el estado de ánimo y la percepción de uno mismo. (Cuddy y otros, 2018)
Traducido: tu cuerpo no hace magia, pero sí es una puerta de entrada a tu estado emocional. Y desde ese estado comunicás.
Cómo desarrollar tu poder personal al comunicar
- Definí desde dónde querés hablar. Antes de una conversación importante, preguntate: ¿quién quiero ser en este intercambio? ¿Sereno, firme, cercano?
- Separá tu valor del resultado. Si la propuesta no se aprueba, eso no define quién sos. Te permite hablar con más libertad.
- Armá tu ancla corporal. Elegí una postura y una respiración que te conecten con seguridad (pies apoyados, hombros sueltos, exhalación larga) y usalas antes de hablar.
- Sé coherente. Decí lo que pensás y hacé lo que decís. La coherencia sostenida es la base de la confianza que otros depositan en vos.
- Cuidá tus vínculos. El poder personal no es dominar al otro: es poder estar en relación sin perderte a vos mismo.
Poder personal en los equipos
Esto no es solo individual. Los equipos en los que cada persona puede expresarse desde quién es, con conexión emocional y respeto, generan conversaciones más honestas y mejores decisiones. Es algo que veo en las organizaciones con las que trabajo: cuando cambia la forma en que el equipo se comunica, cambia el clima y cambia la forma de trabajar juntos.
Trabajar el poder personal y la conexión corporal y emocional, individual y colectiva, es esencial para el crecimiento personal y profesional. Y también ayuda a construir comunidades más saludables.
Te dejo una pregunta: ¿desde dónde estás comunicando hoy: desde quién sos o desde lo que temés perder?
Si querés trabajar tu presencia y tu poder personal al comunicar, en mis mentorías y entrenamientos lo abordamos desde el lenguaje, la emoción y el cuerpo. Escribime por WhatsApp y lo conversamos.